¿Qué tomar en cuenta para recomendar un taladro?

Tradicionalmente los taladros a batería estaban reservados para profesionales de la carpintería, instalación de muebles, construcción. Resultaban bastante más caros que los taladros con cable, y para un uso domestico ocasional no compensaba.

Sin embargo, el desarrollo que han tenido las baterías en los últimos años las han hecho más potentes y baratas, permitiéndonos acceder a taladros inalámbricos a precios similares a los que tenemos en un taladro con cable. Además, la implantación de baterías de litio ha significado la desaparición de alguno de los problemas habituales de los taladros inalámbricos, como por ejemplo el efecto memoria en la batería.

Debemos diferenciar en este punto los taladros percutores respecto a los que no lo son. Los que carecen de percusión pueden sernos útiles para proyectos de bricolaje sencillos, tales como el montaje de muebles en su versión atornillador, taladrar en madera o ladrillo, yeso o en general materiales no especialmente duros. Sin embargo, cuando hay que taladrar en muros, ladrillos macizos o cemento, necesitaremos de un taladro percutor.

El funcionamiento del percutor implica que a la vez que la broca gira (como hace un taladro normal), un mecanismo interno produce ráfagas muy cortas al estilo de las que haría un martillo neumático. Estos golpes acompasados nos permiten perforar allí donde un taladro normal no puede, por mucho que empujemos el taladro. Para ello cuenta con un embrague que permite que el taladro gire dentro y fuera de la superficie muy rápidamente, produciendo una vibración y ruido mucho mayor, aunque dependiendo del modelo varía. La calidad de esta parte del taladro es clave para el funcionamiento y durabilidad. Vamos con algunos puntos clave a la hora de seleccionar un taladro percutor a batería:

Potencia

Como es evidente cuanto mayor sea la potencia, más fácil será taladrar. Para algunos materiales, como por ejemplo el hormigón, tendremos que tener una potencia extra. Debemos considerar cual va a ser el principal uso que vamos a dar al taladro para tomar una decisión correcta acerca de la potencia que necesitamos. Las potencias más comunes que podemos ver en taladros oscilan entre 10,8 V, 12 V, 14,4 V y 18V, con una intensidad comprendida entre 1 a 2,2 Ah por lo general, aunque los taladros de marcas de gama alta son capaces de alcanzar intensidades de 3 Ah, 4 Ah e incluso de 5 Ah (Amperios/hora).

Portabrocas

El portabrocas o mandril, está situado en el extremo de la herramienta. Es ahí donde se colocan las brocas o las puntas atornilladoras (u otros accesorios, tales como cepillos, varillas de mezclado o discos de limpieza). Existen varios tipos de portabrocas: los de toda la vida con apriete manual con llave, los autoajustables, más rápidos de cambiar y comunes en los taladros atornilladores y los portabrocas SDS, típicos de los martillos perforadores y que nos permite emplazar la broca directamente sin tornillos ni llaves, agilizando enormemente el trabajo. En general la mayoría de taladros aceptan brocas desde 1 a 13 mm.

Percutor

Esta función es indispensable para facilitar el taladrado de materiales duros y resistentes. Normalmente se activa gracias a un botón situado en lo alto del bloque motor de la herramienta. Dependiendo del taladro veremos que es capaz de alcanzar los 25.000 golpes por minuto. A mayor cadencia, mejores resultados nos dará el taladro y antes haremos el agujero.

Velocidad de rotación

La velocidad de rotación de la mayoría de taladros en la actualidad oscila entre las 800 y las 3.000 rpm. (revoluciones por minuto). A mayor velocidad, mayor eficiencia (salvo en metal, donde es necesario mantener una velocidad baja para no hundir la broca). Es interesante hacerse con un taladro con regulador de velocidad para adaptar la velocidad del taladrado a cada tipo de material, hacer bien el trabajo y evitar accidentes.

Seguridad

Hay ciertos sistemas de seguridad que conviene que vengan en nuestro taladro: El embrague de seguridad es una opción que consiste en desconectar el portabrocas del taladrado en caso de que la broca se bloquee. Así evitamos el sobrecalentamiento así como una posible lesión de muñeca en caso de que se bloquee la broca. La parada automática o embrague de percusión hace que el taladro no funcione hasta que la broca esté en contacto con el material a taladrar. Estas dos opciones suelen estar reunidas en los modelos de alta gama. Principales características de los taladros sin cable.

Batería

Las baterías son uno de los puntos en los que debemos prestar mayor atención a la hora de comprar un taladro. Serán calve en su rendimiento y en su durabilidad. Puede ser de tres tipos:

  • Ni-Mh: Son baterías de níquel. Bastante pesadas, tienen efecto memoria, se autodescargan y en general, son típicas de taladros de gama baja. Resultan más económicas y para un uso esporádico pueden ser suficientes, aunque conviene cuidarlas para evitar que se deteriores rápidamente.
  • Ni-Cd: Están fabricadas en un mezcla de níquel-cadmio. Pesadas, voluminosas y de recarga lenta, tienen un fuerte efecto memoria que nos recomienda aconseja vaciarlas por completo antes de recargarlas de nuevo. También son típicas de taladros de gama baja;
  • Litio-Ion: Las últimas en llegar son las que mejor rendimiento ofrecen. Más ligeras y compactas, se recargan rápidamente y no cuentan con efecto memoria. El único inconveniente que ofrecen no tiene nada que ver con su rendimiento, sino con el precio, que es mayor al de otras baterías. Una opción que veremos en algunos fabricantes es la de poder utilizar la misma batería en diferentes herramientas. Por ejemplo, con una misma batería Bosch podemos hacer funcionar un taladro inalámbrico, una lijadora o incluso un aspirador. Es por ello que a menudo se nos ofrece la posibilidad de comprar un taladro sin batería.

Otras características

Otras especificaciones que conviene consultar es el Par de apriete, que es el que define la fuerza de apriete del atornillador y se mide en Nm. En general, para un destornillador de gama media, suele ser de unos 55 Nm.

Algunos accesorios, como la guía o tope de profundidad nos pueden ayudar a evitar que taladros demasiado profundos que traspasen paredes. La iluminación integrada puede ser de gran ayuda para trabajar en zonas con escasa iluminación, ofreciendo generalmente una luz Led que ilumina el punto a taladrar.

Un segundo mango, que nos vendrá muy bien para ser precisos sobre todo en la arrancada o cuando usemos el modo percusión o incluso niveles de burbuja adaptados al taladro para garantizarnos de que no perdemos la horizontalidad al hacer el agujero.



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Hugo Ulate

Lidera el sector de ferretería y construcción, desde hace más de 21 años, en la edición de la Revista TYT (Tuercas y Tornillos), con información actualizada y oportuna sobre estos mercados. Ha tenido participación directa en encuentros ferreteros como Expoferretera, feria que se realiza en Costa Rica, desde hace más de 20 años, como un encuentro de negocios del mercado ferretero.

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